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miércoles, 6 de enero de 2016

ADIÓS


Se acabó. La vida nos tiene reservados otros empeños. Cerramos este blog que nos ha ocupado unos buenos años.
Queremos hacer dos agradecimientos: el primero, a nuestros lectores; el segundo, a los elaboradores y  a la gente del mundo del vino, con los que hemos compartido buenos ratos y que siempre nos han tratado muy bien.
Levantamos la copa y brindamos por ellos.
¡Salud!

miércoles, 4 de noviembre de 2015

CAUZÓN POR RAMÓN SAAVEDRA.

Estuvimos con Luis Toro, alma mater de Naturalvino, junto a Ramón Saavedra, propietario de la bodega Cauzón, que presentaba sus vinos en la vinoteca Vinarte (El Puerto de Santa María, Cádiz).
La bodega de Ramón está ubicada en el pueblo granadino de Graena, al norte de Sierra Nevada. Se trata de un lugar con altitud elevada (tiene cepas a más de 1.000 metros), de clima riguroso, muy seco, semidesértico, con una oscilación térmica, tanto anual, como diaria muy acusada. Además, los suelos son muy pobres, con mucha arena. Estos condicionantes otorgan una acusada personalidad a sus vinos, a lo que habría que sumar el propio bagaje de nuestro protagonista. Ramón, de pequeño, vivió la emigración a Cataluña de tantos andaluces. Su padre, agricultor, fue a probar fortuna en la construcción gerundense, si bien no le gustó eso de “trabajar con reloj”, y se volvió. 
El caso es que Ramón volvió a Palamós y allí se puso a trabajar en la hostelería, acabando de cocinero, de buen cocinero (nos lo cuenta con cierto asomo de orgullo). Hasta que llegó su hora. Decidió volver a sus raíces y comenzó con la hectárea de su padre, que como muchos otros hacía vino a granel, hasta llegar a las 7 actuales. Su pequeña bodega resistió los años de la crisis, a diferencia de otras surgidas al calor de aquel boom económico que registró España a comienzos del siglo presente, algunas de las cuales eran buenas vías para el blanqueo de capitales. Allí elabora entre 10.000 y 14.000 botellas según la añada, para un total de 8 vinos. 

Empezamos probando el Cauzón blanco 2013, una mezcla de chardonnay, vigiriega, sauvignon blanc, y torrontés. 
Mientras probábamos, Ramón se lanzó a comentar cosas como el origen del nombre Cauzón, procedente del árabe y con varios significados, entre ellos el de tierra de arenas, que es el que eligió nuestro hombre. Son 1.500 botellas de este blanco de tono amarillo pálido, que muestra su carácter natural en todo momento (la química, nos dice Ramón, impide la expresión del terruño), en detalles como su opacidad producto de su nula filtración. Un vino fresco, en el que la acidez combina muy bien con un cuerpo medio, gracias a una untuosidad también presente.

Mozuelo 2013 es un tinto de garnacha y algo de garnacha tintorera, en el que apreciamos un carácter joven, frutal y floral, y sin embargo, también estructurado, porque acidez, tanicidad viva (de la fruta), y grasa, se encuentran en armonía. Como todos sus vinos, no recibe tratamientos artificiosos en bodega, al igual que no usa sistémicos en el campo. Por supuesto, no añade sulfitos.

Subimos un peldaño con el Pinot noir 2014. La pinot, nos cuenta Ramón, es una uva muy puñetera, de piel fina, delicada. Graena no parece el lugar idóneo para que se sienta cómoda; y ahí es donde entra el factor humano. Ramón no poda en verde, deja que la capa de hojas se desarrolla hasta hacer de sombrilla sobre los racimos. Parece funcionar, pues el vino resulta fresco y fragante, con notas a rosa, y fruta roja en sazón (fresa, frambuesa), recuerdos de huerta. Para conseguir esas características, en bodega también hay trabajo que hacer, se trata de vigilar muy de cerca la fermentación, probando el vino continuamente para que no se pase de punto. 6 meses de barrica seminueva con tostado medio-bajo, completan la elaboración. Anécdota (preocupante): se vendimió en agosto; el cambio climático parece muy presente en el mundo del vino.

Cauzón 2013 es un tempranillo con 6 meses en barrica. Un vino con cuerpo que ya pide acompañamiento sólido, si bien mantiene ese punto de acidez marca de la casa.
Terminamos con la ira de Dios, Iradei, en dos añadas: 2011 y, sorpresa, 2007 (una de las pocas botellas que quedan de este año. Coupage de tempranillo, cabernet sauvignon, merlot y garnacha procedentes de la primer parcela que Ramón plantó. Nos cuenta que las levaduras de estas viñas han aprendido a convivir, acompasándose correctamente, y ahora “se llevan bien”. Tiene una crianza de 12 meses en barrica seminueva. La añada 2011 resultó lluviosa, con un verano cálido que se nota en un punto dulzón. Estamos ante un vino poderoso que mejorará con tiempo en botella. Tiempo que ha tenido el 2007, y que apreciamos en los aromas terciarios nobles que presenta.  
Bien, volvimos a disfrutar de los vinos naturales en compañía de uno de sus grandes intérpretes españoles, Ramón Saavedra. Agradecemos a  José Carlos Serrano, de Vinarte su amabilidad y la buena organización.
¡Salud!

domingo, 16 de agosto de 2015

El REY DEL GLAM 2014. Garnacha. Vino de la tierra de Castilla y León.

La crónica. 
Viene Antonio y se presenta en casa con una botella tapada; vamos a catar, vamos a jugar.
Servimos el vino. Parece joven, si nos fijamos en el ribete amoratado de la copa.
Lo olemos. En nariz nos ofrece complejidad: huerta, hierba recién cortada, flor marchita. Esto surge en los primeros instantes. 
Pasado el tiempo aparece la esencia: fruta roja (cereza, pero también mora), toques florales: violeta, lilas; fruta en sazón. Fruta y fruta, con matices florales y herbáceos.
En boca  resulta delicioso, equilibrado, de paso fácil, suave, elegante, delicado. Es fresco, y tiene un punto de salinidad. Deja un recuerdo muy agradable. Pensamos que su elaboración es excelente. Nace a partir de viñedos de Navarredondilla (Ávila) y de Peñafiel (Valladolid), y es un maceración carbónica.
¡Qué distinto! Hemos pensado que podría tratarse de un vino gallego, e incluso italiano. Y es que ese perfume primario de la uva está ahí, en primer plano, sin artificios ni maquillajes.
¿Y quién está detrás de todo esto? Alfredo Maestro Tejero, una vez más. Nos vuelve a sorprender, y a maravillar.
Un vino grande, excelente, que nos costó poco más de 8 euros en la bodega Santa Cecilia, de Madrid.
¡Salud!

viernes, 14 de agosto de 2015

VAN VOLXEM RIESLING 2014. Riesling. Mosela. Alemania.

En el Mosela, zona noble para los riesling, la bodega Van Volxem elabora este de color amarillo pálido con reflejos verdosos.
En nariz, notas florales (jazmín), de fruta tropical (mango, plátano), y minerales (característico aroma de caucho, de goma).

En boca se nota la juventud; algo de carbónico en la punta, y acidez destacada aunque sin molestar. También notamos cierta untuosidad, y es un puntito seco, aspectos que complementan bien a la anterior. El paso es agradable, fresco, con cierta elegancia.
Nos costó 14 euros en la Vinoteca Wine&Glass de Berlín.
¡Salud!

lunes, 3 de agosto de 2015

VEUVE AMIOT CUVÉE RÉSERVÉE. Chenin blanc y chardonnay. Saumur. Francia.

En el valle del Loira, concretamente en la DO Saumur, la bodega Amiot, fundada en 1884, elabora este brut de color pajizo.
En nariz encontramos notas, de suelo de bodega, de cueva, que tras un poco de tiempo dejan apreciar notas más "vinosas", más frutales y herbáceas.
En boca, resulta  refrescante gracias a una acidez que está muy presente, 
y deja un recuerdo bastante largo.
Un espumoso sencillo que cuenta con el atractivo de su precio, ya que se vende en  la bodega (por cajas), a menos de 10 € la unidad.
¡Salud!

martes, 14 de julio de 2015

ETTORE GERMANO 2013. Dolcetto d`Alba. Dolcetto d`Alba. Italia.

La bodega Ettore Germano, de Serralunga, elabora 8.000 botellas de este dolcetto. Un vino joven, de color picota y ribete violáceo. 
En nariz  aporta mucha fruta, con toques de mora fresca, y recuerdos florales (lila, violeta).
En boca resulta sabroso; conjuga la suavidad de la fruta con cierto carácter, un toque tánico muy del gusto italiano. Es un buen ejemplo de ese vino de diario que se estila en aquel país, y está muy bien hecho. 
¡Salud!

miércoles, 8 de julio de 2015

MALAVIDA 2013. Tempranillo, monastrell, cabernet sauvignon, y syrah. Valencia. España.

Bodegas Arráez elabora este vino, de capa media y color cereza que, en nariz, nos deja notas de madera tostada, café, acompañadas de fruta roja (tirando a golosa, como guinda en licor), aceituna, y un toque floral (geranio).
En boca resulta muy amable, con entrada dulce y un paso ligero para tratarse de un perfil mediterráneo, y en el que los taninos se muestran ya limados.
Muestra un perfil de vino comercial (como se advierte en el diseño de su etiqueta -toque de diseño desenfadado-) muy cuidado, fácil de beber para un público amplio que busca un vino que  oferte sencillez sin renunciar a calidad.
Su precio se encuentra entre los 5 y 10€.
Gracias, Mercedes.
¡Salud!